Rayas y marcas leves: limpieza, micro-lijado y aceites nutritivos
Empieza retirando grasa con jabón neutro y agua tibia bien escurrida. Si el rayón apenas rompe el acabado, usa lijas ultrafinas con tacos firmes, del grano 1000 al 2000, siempre con guía de lápiz. Remata con aceite duro o cera, extendiendo uniformemente y puliendo después. Verás cómo el reflejo se empareja sin perder carácter.